Deportes motorizados y nuevos modelos
Kimi Antonelli no necesitó adornos. Salió primero, cuidó los neumáticos y cruzó la meta del Circuito de las Américas con 13,078 segundos de ventaja sobre Charles Leclerc. Novena victoria del año para el italiano de Mercedes. El título, que parecía al alcance de la mano, tendrá que esperar al Gran Premio de México.
Antonelli partió desde la pole, la primera que consigue desde Spa, con neumáticos medios, mientras quienes lo seguían en la parrilla apostaron por el blando. La elección más conservadora no le costó nada. Mantuvo la punta y se despreocupó de lo que pasaba a sus espaldas, que no era poco. Charles Leclerc se metió por dentro de Max Verstappen en la primera vuelta, Lewis Hamilton quiso hacer lo propio en la curva 9 y el neerlandés resistió. Antes de completar el giro, Verstappen devolvió el golpe por dentro de Leclerc en la curva 15 y recuperó el segundo lugar.
Ese forcejeo entre tres le regaló aire limpio al Mercedes. A diez vueltas, la ventaja del líder rondaba los tres segundos. Hubo una breve neutralización con Virtual Safety Car por restos en la curva 11, después de un roce entre Fernando Alonso y Alex Albon, y un toque menor entre Oliver Bearman y Pierre Gasly en la curva 15. Nada que alterara el orden.
Red Bull intentó romper el guion. Max Verstappen paró en la vuelta 13 para cambiar blandos por blandos, un undercut agresivo que lo devolvió octavo y que en pocos giros lo dejó quinto. En esa fase marcó el mejor tiempo de carrera hasta el momento, 1m40s040, más de un segundo por vuelta más rápido que el líder. En la vuelta 18 ya era tercero, a 16 segundos. Red Bull incluso le pidió a Isack Hadjar que lo dejara pasar para que recuperara el segundo puesto.
Mercedes no mordió el anzuelo. Kimi Antonelli estiró su primer stint con medios, entró recién en la vuelta 25, montó duros y volvió cuarto, a ocho segundos de Verstappen. Cuando el neerlandés hizo su segunda parada, en la vuelta 31, el italiano ya había superado a Leclerc y retomado la punta con 19 segundos de margen. La parada única se sostuvo hasta el final: en la vuelta 55 todavía marcó 1m39s086, señal de que los duros seguían vivos.
Verstappen, además, no estaba cómodo. Por radio se quejó de un auto imposible de conducir, y con el ritmo en medios no alcanzó para sostener lo ganado con el undercut. George Russell tampoco tuvo una tarde redonda: cargó con cinco segundos de sanción por salirse en la curva 12 en la primera vuelta, los cumplió en la vuelta 23, volvió décimo y terminó octavo, a 54,303 segundos de su compañero.
A diez vueltas del final, la pelea cambió de dueño. Verstappen alcanzó a Lando Norris, que había intentado una sola parada como el líder, y lo superó por dentro en la curva uno. Leclerc, con duros ocho vueltas más nuevos que los medios del Red Bull, fue por los dos: pasó a Norris y después a Verstappen, y se quedó con el segundo lugar. La diferencia de neumáticos se vio en el cronómetro. El monegasco firmó la vuelta rápida de la carrera, 1m37s976 en la vuelta 42, a un promedio de 202,6 km/h.
Lewis Hamilton completó el cuarto puesto tras superar a Norris, quinto. Cerraron la zona de puntos Isack Hadjar, Oscar Piastri, George Russell, Liam Lawson y Pierre Gasly. Nico Hülkenberg, undécimo con Audi, se quedó a las puertas. Los ocho primeros fueron los de Mercedes, Ferrari, Red Bull y McLaren, así que el resto peleó por migajas. Liam Lawson lideró a ese pelotón con otra tarde sin errores, la decimotercera vez que puntúa en 2026, y ayudó a Racing Bulls a despegarse de Alpine en la lucha por el quinto lugar de constructores. Gabriel Bortoleto firmó el segundo mejor giro de la carrera con blandos, 1m38s393 en la vuelta 53, aunque terminó 13° y una vuelta atrás.
Para Antonelli, lo ocurrido fue «el resultado que necesitábamos». Destacó el trabajo del equipo con el nuevo paquete de mejoras y la ejecución de la llamada a una sola parada. Mercedes llevó a Austin ese paquete en los dos coches, junto con un alerón delantero que había probado en Singapur, y respondió en manos del italiano como no lo había hecho en otras citas.
Kimi Antonelli suma 365 puntos. Tiene 123 de ventaja sobre George Russell (242) y 124 sobre Lewis Hamilton (241). Con cuatro carreras restantes después de México, le alcanza con terminar entre los ocho primeros en el Autódromo Hermanos Rodríguez para proclamarse campeón, sin importar lo que hagan sus perseguidores. Tendría 20 años: sería el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1.
En constructores, Mercedes lidera con 607 puntos, 133 más que Ferrari (474). Russell, mientras tanto, tiene una semana para encontrar respuestas sobre por qué la diferencia con su compañero se abre en fines de semana como este. El Mundial se define en México, pero la sensación en Austin es que ya tiene dueño. 🏎️🔧
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