Deportes motorizados y nuevos modelos
Nadie lo vio venir. Ni siquiera dentro del propio box de Alpine se atrevían a soñar con algo así. Pero este sábado, en el trazado de alta velocidad de Monza, Pierre Gasly hizo lo que parecía imposible: colocó su Alpine en la primera posición de la parrilla para el Gran Premio de Italia, superando por apenas 60 milésimas a un George Russell que durante buena parte de la sesión pareció tener la pole en el bolsillo.
La Q3 se decidió en el último suspiro, como manda la tradición en el templo de la velocidad. Russell había marcado 1:21.929 en la primera tanda, tiempo que parecía suficiente para asegurar la primera posición. Oscar Piastri quedaba a 37 milésimas, y Gasly otras 35 más atrás, todavía lejos de figurar como amenaza real. Todo se definía en la vuelta final, con la pista mejorando segundo a segundo.
Fue entonces cuando Gasly apretó el acelerador de verdad. Mejoró en los dos primeros sectores respecto a su intento anterior y cruzó la línea en 1:21.786, un registro que dejó a todo el paddock con la boca abierta. Por el canal de equipo apenas se escuchó la confirmación desde el muro de boxes, «esa es la pole», y la respuesta del francés no dejó dudas sobre lo que significaba ese resultado para él y para todo el equipo, que celebró como si ya hubiera ganado la carrera.
Lo de Gasly no fue un golpe de suerte aislado. Alpine llegó a Monza con una actualización aerodinámica compartida entre sus dos monoplazas, pensada para ganar eficiencia en las rectas largas, y ya en los libres había mostrado un ritmo que pocos esperaban de un equipo que arrastra dificultades durante gran parte de 2026. La confirmación de ese progreso llegó de la mano de Franco Colapinto, octavo con el otro A526, a 434 milésimas de su compañero, y que terminó beneficiándose del reacomodamiento de la parrilla para largar este domingo desde una destacada séptima posición.
Russell no pudo esconder cierta desilusión tras quedarse a las puertas de la pole, pese a haber sido uno de los pilotos más regulares del fin de semana, incluso ayudando con el rebufo a su compañero Kimi Antonelli en varios tramos de la sesión. El británico deberá conformarse con la primera línea, compartida con un rival que hasta el sábado por la tarde ni siquiera figuraba entre los candidatos habituales a la pole.
La historia no terminó cuando se apagaron los cronómetros. Oscar Piastri, tercero con su McLaren, quedó bajo investigación por un incidente con Liam Lawson en la Q2. El neozelandés, suplente de Red Bull por la lesión de Isack Hadjar, se vio perjudicado cuando el McLaren del australiano, en plena vuelta de salida de boxes, no logró apartarse a tiempo en la primera chicana.
Tras revisar telemetría, radios e imágenes disponibles, los comisarios determinaron que Piastri había obstaculizado a Lawson de forma involuntaria, pero igualmente sancionable. El resultado fue una penalización de tres posiciones que lo hizo caer del tercer al sexto lugar. «Fue una situación complicada de manejar», reconoció el propio piloto de McLaren antes de conocerse el fallo. La sanción, además, benefició directamente a Charles Leclerc, Lewis Hamilton y Max Verstappen, que avanzaron cada uno un puesto en la parrilla final.
Para los tifosi, el sábado dejó un sabor agridulce que ya empieza a hacerse costumbre en Monza. Charles Leclerc y Lewis Hamilton habían mostrado ritmo interesante en las prácticas, alimentando la ilusión de una pole en casa, pero ninguno logró acercarse lo suficiente en la Q3. Leclerc terminó cuarto, a 218 milésimas de Gasly, mientras que Hamilton quedó quinto, apenas siete milésimas por detrás de su compañero.
Ambos Ferrari, además, pasaron apuros para meterse en la Q3: Hamilton avanzó por una milésima y Leclerc por ocho, un margen que refleja lo ajustado del nivel entre los diez primeros en Monza. Max Verstappen, por su parte, mejoró respecto a un viernes complicado para Red Bull y terminó sexto en la sesión, ahora quinto tras la sanción a Piastri, aunque sigue sin encontrar respuestas sobre el rendimiento de su monoplaza en circuitos de alta velocidad.
El otro protagonista silencioso de la jornada fue Kimi Antonelli. El líder del campeonato marcó el séptimo mejor tiempo, ayudando incluso a Russell con el rebufo en varios sectores clave, pero esa clasificación quedó en algo meramente simbólico: el italiano ya sabía que iba a largar desde el fondo por exceder el límite permitido de componentes de la unidad de potencia. La misma situación afecta a Liam Lawson y a Alexander Albon, relegados a los últimos lugares por cambios de motor fuera de lo permitido.
Este cúmulo de sanciones reordenó buena parte de la zona media e inferior de la parrilla. Carlos Sainz, 15° en la clasificación, saldrá este domingo desde la 13ª posición gracias al reacomodamiento, liderando la séptima fila. Sergio Pérez hizo un tiempo levemente mejor que Fernando Alonso, y ambos compartirán fila en un fin de semana complicado para sus equipos.
De cara a la carrera, la estrategia será determinante. Monza castiga cualquier error en la gestión del tren delantero por el desgaste de frenos, y el rebufo entre curvas rápidas puede definir duelos completos en cuestión de metros. Gasly deberá administrar la salida sabiendo que Russell, con motor Mercedes de por medio, tendrá tracción de sobra para un ataque inmediato. Y con Antonelli, Lawson y Albon remontando desde el fondo, es probable que la primera vuelta deje tanto material de análisis como la propia clasificación.
Con Gasly en la pole por primera vez en su carrera y una parrilla revuelta por las sanciones, Monza vuelve a demostrar por qué sigue siendo uno de los escenarios más impredecibles del calendario de Fórmula 1. 🏎️🔧
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