Deportes motorizados y nuevos modelos
Hay rally que piden velocidad. El Acrópolis pide resistencia. El viernes inaugural de la octava fecha del Campeonato Mundial de Rally 2026 respondió puntualmente a su leyenda: 129,22 km cronometrados en las pedregosas laderas de Parnassos, Stiri, Elikon y Thiva desnudaron las fragilidades de cada coche y pusieron a prueba los nervios de cada piloto. Al caer la noche en Loutraki, Thierry Neuville encabezaba la clasificación general con apenas 9,7 segundos de ventaja sobre Sébastien Ogier, una diferencia mínima que convierte el sábado en otro capítulo impredecible de la temporada más apretada de la última década en el WRC.
La jornada había arrancado el jueves con la Super Especial nocturna de Atenas -una pista de asfalto dual en el parque deportivo de Ellinikon- donde Ogier se impuso al cronómetro y estableció un orden general engañosamente tranquilo antes del caos de tierra que aguardaba al otro lado del golfo de Corinto. Los equipos cruzaron en ferry durante la madrugada y amanecieron en Itea para iniciar el bucle de mañana del viernes: tres pruebas consecutivas sin servicio de box, solo un punto de asistencia remota en Livadia.
La PE2 de Bauxitas -22,97 km de grava gruesa al norte de Loutraki- fue el primer zarpazo del Acrópolis a la parrilla. Adrien Fourmaux marcó el mejor tiempo por apenas una décima sobre Neuville, regalando a Hyundai un uno-dos de entrada. Sin embargo, las buenas noticias del equipo coreano se vieron empañadas de inmediato: Oliver Solberg pinchó la delantera izquierda de su GR Yaris y perdió más de un minuto en el primer tramo del día, arruinando sus aspiraciones de una actuación destacada en la clasificación de constructores.
La PE3 de Parnassos Mt -22,28 km de altísima altitud con piedras del tamaño de un puño desperdigadas en la calzada- fue el escenario del mejor tramo individual del día. Fourmaux destrozó la referencia: 13,8 segundos más rápido que Ogier y 1,9 segundos mejor que Neuville. El francés tomó la cabeza virtual del rally con una exhibición de confianza y ataque que levantó los brazos del equipo Hyundai en el parque de asistencia remota. El reinado, sin embargo, duraría exactamente un tramo.
En PE4 (Stiri 1, 24,18 km), el Acrópolis reclamó su peaje. Fourmaux llegó a meta con un pinchazo en la delantera derecha que le costó 31,4 segundos con respecto al ganador de la especial, Ogier. El francés descendió al cuarto puesto mientras Neuville asumía el liderato, él mismo a pesar de haber perdido el splitter frontal de su Hyundai i20 N Rally1 en algún impacto anónimo contra las rocas, comprometiendo el balance aerodinámico del monoplaza para el resto del día.
«Estaba bastante cerca al final con los neumáticos. Debería haber salido con seis nuevos esta mañana, habría sido mejor. Es increíblemente duro ahí afuera. Nos falta el splitter frontal y el balance aerodinámico se ha ido.»
— Thierry Neuville, tras el bucle matutino
La historia más emotiva del día la protagonizó el norirlandés Jon Armstrong. Tercero al mediodía tras una mañana de pulso calculado y ritmo limpio, Armstrong arrancó el bucle de tarde en el Elikon Mt con el mismo aplomo para luego protagonizar el momento más brillante de su carrera en el WRC: ganó la PE6 (Stiri 2) por seis décimas de segundo sobre Ogier, logrando su primer triunfo en una especial del Campeonato del Mundo. «Estoy sorprendido, la verdad. Pensábamos que el asfalto sería nuestra mejor ganancia esta temporada, pero conseguirlo en grava es brillante», confesó el piloto de M-Sport Ford.
La alegría duró exactamente un tramo. En la PE6, un pinchazo simultáneo en la delantera derecha unido a una pérdida de potencia le costó más de cuatro minutos. Cambiada la rueda, los problemas de turbo persistieron y el equipo confirmó la retirada en la sección de unión posterior. El abandono de Armstrong promovió a Fourmaux al tercer puesto, y a los dos M-Sport Ford restantes –Josh McErlean y Mārtiņš Sesks– a cuarto y quinto respectivamente.
Para Elfyn Evans, líder del campeonato y primer coche en tomar la pista por su posición en el global, el viernes fue un ejercicio doloroso de barrendero involuntario. Salir el primero en carretera en un evento donde las piedras y el polvo acumulado entre tramo y tramo castigan brutalmente al abridor de pista es la peor posición imaginable en el Acrópolis. El galés cerró el bucle matutino en novena posición con 1 minuto y 18,6 segundos de diferencia, y aunque la tarde le permitió recuperar algo de terreno hasta el séptimo puesto final (+1m55,2s), el daño al campeonato es notable. «La mañana ha sido mucho peor de lo esperado, y esperábamos que fuera mala. Limpiar la carretera era horrendo, con piedras enormes en las horquillas cuesta arriba», admitió el piloto de Toyota GAZOO Racing.
Takamoto Katsuta, segundo en la hoja de ruta del equipo japonés, tampoco escapó al caos: una delaminación trasera derecha lo relegó a la octava posición en el bucle de mañana. El japonés logró terminar sexto (+1m33,2s) no sin expresar su frustración: «No hay posibilidad de conducir en estas condiciones tan extremas. La FIA tiene que encontrar alguna solución porque esto es peligroso.»
Oliver Solberg, afectado desde el primer kilómetro por el pinchazo en Bauxitas, remató el día de la peor manera posible: se quedó encallado en un talud durante la última especial de la jornada, la SS7 de Thiva, y abandonó.
Pos. | Piloto / Copiloto | Equipo / Auto | Diferencia |
1° | Thierry Neuville / Martijn Wydaeghe | Hyundai i20 N Rally1 | — |
2° | Sébastien Ogier / Vincent Landais | Toyota GR Yaris Rally1 | +9,7s |
3° | Adrien Fourmaux / Alexandre Coria | Hyundai i20 N Rally1 | +42,4s |
4° | Josh McErlean / Eoin Treacy | Ford Puma Rally1 | +1m10,1s |
5° | Mārtiņš Sesks / Renārs Francis | Ford Puma Rally1 | +1m16,9s |
6° | Takamoto Katsuta / Aaron Johnston | Toyota GR Yaris Rally1 | +1m33,2s |
7° | Elfyn Evans / Scott Martin | Toyota GR Yaris Rally1 | +1m55,2s |
8° | Dani Sordo / Cándido Carrera | Hyundai i20 N Rally1 | +2m49,5s |
🔭 La estrategia del sábado: cien kilómetros más de infierno
El sábado amplifica la apuesta: 108,23 km cronometrados a través del Peloponeso con seis especiales que incluyen el debut de Kolines -primera vez en el WRC desde 1985- y el regreso de Ghymno y Kefalari, ambos ausentes desde 2013. La posición en carretera mejorará para Evans, lo que podría alterar significativamente la jerarquía. Neuville, consciente de que su escolta es frágil, no se hace ilusiones: «Mañana será muy duro para los neumáticos y para el coche. El rally es muy largo.»
En el WRC2, el noruego Andreas Mikkelsen asumió el liderato de su categoría, mientras que en WRC3 el campeón defensor Matteo Fontana sobrevivió al fallo de motor que eliminó al inicial puntero Nataniel Bruun para quedarse con la cabeza del grupo. Para el Rally Acrópolis 2026, todos los presagios señalan que la verdadera batalla apenas ha comenzado. 🚗🔧