Mar. Feb 10th, 2026

🏁 Solberg congela a sus rivales 🏁

Solberg gestiona la presión, elige neumáticos con frialdad y cierra un Montecarlo 2026 de ritmo controlado y lectura fina del asfalto mixto.

Oliver Solberg-Elliott Edmondson (Toyota GR YARIS Rally1)
Oliver Solberg-Elliott Edmondson (Toyota GR YARIS Rally1)

🧊 Amanecer helado sobre el Col de Braus

K

La cuarta y última etapa del Rally de Montecarlo 2026 amaneció con el libreto clásico del Principado: asfalto seco por zonas, placas de hielo en sombras y una niebla intermitente que complicó las referencias en los pasos de montaña entre Col de Braus y La Bollène-Vésubie. Con cuatro tramos por delante y 71,9 km cronometrados, la prioridad del líder Oliver Solberg fue simple y a la vez compleja: contener riesgos, gestionar la degradación de los neumáticos y evitar cualquier corte optimista que abriera la puerta a un vuelco táctico de Sébastien Ogier y Elfyn Evans.

Toyota, que llegaba con sus GR Yaris Rally1 en posición dominante tras tres jornadas sólidas, orientó la configuración hacia un compromiso conservador de altura y dureza de suspensiones, privilegiando tracción en zonas sucias a costa de algo de agilidad en las enlazadas rápidas. La elección respondió a los datos de temperatura recogidos en los reconocimientos nocturnos y a la previsión de que el hielo se mantendría especialmente persistente en las segundas pasadas, un escenario habitual en Montecarlo cuando el sol no termina de limpiar las cunetas.

🛞 Estrategia de neumáticos: la verdadera batalla

La clave técnica del domingo se jugó en el parque de asistencia remota antes de PE14, cuando los equipos tuvieron que decidir entre paquetes mezclados de compuestos blandos y clavos o apostar fuerte por una especificación más uniforme. El margen de error era mínimo: un montaje demasiado agresivo en clavos penalizaba en zonas secas con sobretemperatura y desgaste irregular, mientras que una elección excesivamente asfaltista dejaba a los pilotos expuestos en las placas de hielo del Col de Braus.

Oliver Solberg y el staff de ingeniería de Toyota optaron por una solución híbrida, con clavos en el eje delantero y una combinación de blandos y semi‑clavos en el trasero, buscando estabilidad en frenada y tracción progresiva a la salida de curvas lentas. Esa decisión redujo el pico de rendimiento en las secciones completamente secas, pero aseguraba una ventana de funcionamiento más amplia en condiciones mixtas, algo crítico para un líder con más de medio minuto de colchón antes de los tramos dominicales.

Al contrario, Sébastien Ogier, obligado a atacar desde el primer kilómetro, asumió un paquete más agresivo, con mayor presencia de clavos y presiones iniciales algo más bajas para encontrar temperatura pronto en las secciones heladas. La apuesta permitía limar segundos en los apoyos comprometidos, pero penalizaba en los sectores de bajada con asfalto limpio, donde el movimiento del taco reducía precisión de dirección y elevaba las temperaturas de carcasa hacia el final de cada especial.

Elfyn Evans-Scott Martin (Toyota GR YARIS Rally1)
Elfyn Evans-Scott Martin (Toyota GR YARIS Rally1)

🚀 Ritmos controlados y márgenes medidos

En los dos primeros tramos del día, Col de Braus / La Cabanette 1 (12,50 km) y La Bollène-Vésubie / Moulinet 1 (23,45 km), el cronómetro confirmó el guion: Ogier marcó la referencia parcial, pero las diferencias se mantuvieron en el rango de los pocos segundos, insuficientes para que el francés se acercara de verdad al liderato de Solberg. El joven sueco gestionó los parciales con un margen visible en frenadas y cambios de apoyo, evitando cortar en zonas con hielo residual y renunciando deliberadamente a exprimir las zonas secas donde el riesgo de suciedad en la trazada seguía alto.

Por detrás, Elfyn Evans consolidó una etapa final muy orientada a la protección de su posición en el podio, con un ritmo que se situó de forma consistente entre el 98% y el 99% de su referencia teórica de clasificación, según los datos de sector recogidos a lo largo del fin de semana. Esa aproximación evitó errores en un rally donde el porcentaje de especiales con condiciones mixtas superó el 60%, con picos cercanos al 80% en la jornada del sábado, marcando un Montecarlo especialmente traicionero incluso para estándares alpinos.

🧮 El Power Stage como tablero táctico

El tramo final, La Bollène-Vésubie / Moulinet 2, que ejerció de Power Stage con sus 23,45 km y un perfil clásico de subida y bajada hacia el corazón de los Alpes Marítimos, se transformó en un tablero puramente estratégico. Con la victoria general encarrilada, Oliver Solberg priorizó conservar la integridad de los neumáticos y evitar cualquier sobrecalentamiento de frenos, aun a costa de ceder parte de la bonificación de puntos extra disponible en el Power Stage.

En cambio, Sébastien Ogier y Elfyn Evans aprovecharon la ocasión para maximizar botín, modulando mapa motor, reparto de frenada y modos de diferencial para apuntar al mejor crono posible sin comprometer la fiabilidad en los últimos kilómetros. La elección de modos híbridos en los Rally1, especialmente en la entrega de par eléctrico a la salida de horquillas de baja velocidad, marcó diferencias de décimas que, acumuladas, resultaron decisivas en la asignación final de puntos extra del domingo.

Sébastien Ogier-Vincent Landais (Toyota GR YARIS Rally1)
Sébastien Ogier-Vincent Landais (Toyota GR YARIS Rally1)

🧩 Configuraciones y lectura del terreno

Montecarlo 2026 confirmó una tendencia técnica clara: los equipos que configuraron sus coches para una ventana más amplia de comportamiento, aunque fuera a costa de perder décimas en el “sweet spot”, terminaron el rally con menos errores y mejor gestión de neumáticos. Toyota, con sus Solberg, Ogier y Evans, consolidó una filosofía de set‑up que privilegia estabilidad longitudinal y tracción en salidas de curva sobre una agilidad extrema en cambios de dirección, especialmente útil en enlaces de curvas ciegas donde la confianza del piloto marca más que la pura carga aerodinámica.

Otro aspecto técnico relevante fue la gestión de alturas y recorridos de suspensión frente a las típicas compresiones y baches ocultos en las carreteras alpinas. Mientras algunos equipos optaron por alturas relativamente bajas para maximizar el apoyo aerodinámico en las secciones más rápidas, Toyota mantuvo un margen extra que redujo los toques de bajos en cortes agresivos y evitó variaciones bruscas de balance en frenada. Esa decisión también mitigó el riesgo de pinchazos en zonas sucias, un factor que históricamente ha condicionado hasta un 10% de los abandonos en ediciones recientes del Montecarlo.

🗣 Voces del parque de asistencia

En el balance de la jornada, Oliver Solberg subrayó la importancia de la gestión de riesgos más que la búsqueda de tiempos absolutos en la etapa final. El sueco insistió en que Montecarlo “se gana cuando aceptas ir más lento donde el instinto te pide empujar” y destacó las lecturas de neumático y superficie hechas tramo a tramo junto a su ingeniero de ruta.

Por su parte, Sébastien Ogier reconoció que la ventana para atacar a Solberg se cerró el sábado por la tarde, cuando las condiciones mixtas y el tráfico de nieve en cunetas penalizaron los intentos de recorte agresivo. El francés valoró, no obstante, la capacidad del GR Yaris Rally1 para mantener consistencia en un rally donde la variación de grip entre zonas secas y heladas superó regularmente diferencias del 40% en coeficiente de adherencia.

Adrien Fourmaux-Alexandre Coria (Hyundai i20 N Rally1)
Adrien Fourmaux-Alexandre Coria (Hyundai i20 N Rally1)

🔚 Un Montecarlo que redefine prioridades

La cuarta y última etapa del Rally de Montecarlo 2026 no aportó un vuelco dramático en la clasificación general, pero sí dejó una conclusión significativa para la temporada: la gestión de ventanas de rendimiento, más que el pico de velocidad pura, se consolida como la moneda fuerte en el WRC actual. Oliver Solberg, apoyado por una estructura técnica que leyó con precisión el mosaico de asfalto, hielo y suciedad de los Alpes Marítimos, administró su renta con una madurez impropia de su edad deportiva y colocó un nuevo referente de cómo cerrar un Montecarlo desde la cabeza.

Montecarlo 2026 refuerza la idea de que el éxito en este rally se construye desde la coherencia entre estrategia de neumáticos, configuración del coche y disciplina del piloto para respetar el plan, aunque el cronómetro invite a arriesgar más. En un campeonato donde cada punto del Power Stage y cada segundo en condiciones de grip límite pueden definir un título, la última etapa de este rally vuelve a recordar que, en el Principado, gana quien mejor interpreta la montaña, no solo quien más rápido la atraviesa.

Thierry Neuville-Martijn Wydaeghe (Hyundai i20 N Rally1)
Thierry Neuville-Martijn Wydaeghe (Hyundai i20 N Rally1)

🌍 Campeonato Mundial de Rally FIA 2026 para pilotos

1 Oliver Solberg 30 puntos

2 Elfyn Evans 26

3 Sébastien Ogier 18

4 Adrien Fourmaux 17

5 Thierry Neuville 10

6 Léo Rossel 8

7Takamoto Katsuta 6

8 Yohan Rossel 6

9 Roberto Daprà 4

10 Arthur Pelamourgues 2

🌍 Campeonato Mundial de Rally FIA 2026 para fabricantes

1 TOYOTA GAZOO Racing World Rally Team 59 puntos

2 Hyundai Shell Mobis Equipo Mundial de Rally 35

¿Que sigue?

🇸🇪 El Rally de Suecia (del 12 al 15 de febrero) es el único evento completamente invernal de la temporada que se celebra sobre nieve y hielo. Los tacos metálicos insertados en los neumáticos se clavan en la superficie para proporcionar agarre y permitir alcanzar algunas de las velocidades más altas del año. 🚗🔧

Resultado final Rally de Montecarlo 2026

#WRC2026 #RallyMontecarlo #Solberg #ToyotaGazooRacing #RGInternetPress #RobertGianola