La tercera jornada del Rally de Arabia Saudí 2025 fue la más exigente del evento hasta el momento, con 141,72 kilómetros de competición que decidirían los destinos de tres aspirantes al campeonato mundial. El viernes 28 de noviembre quedará grabado como la etapa que reconfiguró completamente la batalla por la corona del WRC, donde el terreno volcánico y arenoso de Jeddah impartió lecciones despiadadas a los equipos y pilotos.
Martins Sesks, el letón de M-Sport Ford Puma, emergió como el gran protagonista del día tras capitalizar una penalización impuesta a última hora a Adrien Fourmaux. El francés de Hyundai completó la penúltima especial en una posición ganadora, con solo 2,4 segundos de ventaja sobre Sesks, pero su legado de ese viernes quedó manchado cuando llegó un minuto antes de lo previsto al control técnico previo a la asistencia nocturna. La penalización de sesenta segundos fue concluyente: en un rally decidido por décimas de segundo, Fourmaux pasó del liderato absoluto al cuarto puesto.
Las condiciones del viernes evidenciaron cómo el terreno desértico de Arabia Saudí se comportaba de manera radicalmente diferente en cada paso. La mañana temprano presentó secciones arenosas en el tramo de Algulah que permitieron al piloto que abría pista, Nasser Al-Attiyah, atacar con libertad. Sin embargo, la larga especial de Um Al Jerem de 30,58 kilómetros se transformó en una prueba de destreza técnica donde el terreno rocoso y brutal castigó cada error de cálculo. Wadi Almatwi, de 28,59 kilómetros, completó el bucle matutino con una combinación de secciones rápidas y caídas laterales pronunciadas que obligó a los pilotos a equilibrar riesgo y conservación del vehículo.
Elfyn Evans, el líder mundial entrante, experimentó el viernes más desastroso de su temporada. El galés de Toyota sufrió un pinchazo en la rueda trasera izquierda durante la undécima especial que lo obligó a detenerse durante más de noventa segundos, una pérdida monumental en un rally donde mínimas diferencias separan el triunfo de la derrota. Esa reparación lo relegó a la octava posición al finalizar el día, a una distancia abismal del liderato. Evans reconoció implícitamente haber sido demasiado conservador durante las mañanas previas, pero el viernes el desierto no le permitió correcciones: su trayectoria hacia un primer campeonato mundial sufrió un golpe cuya magnitud aún no puede cuantificarse completamente.
Sébastien Ogier, el ocho veces campeón mundial de Toyota, ejecutó el viernes la estrategia más inteligente en la batalla por la corona. Entrando con una desventaja de tres puntos sobre Evans, el francés manejó los riesgos con precisión calculada. Ogier acumuló una ventaja de dos minutos y treinta y seis segundos sobre su compañero de equipo durante la jornada, la brecha que formalmente necesita cerrar para arrebatar el campeonato. Un pinchazo en la rueda trasera derecha durante los últimos kilómetros de Wadi Almatwi 2 lo relegó del quinto lugar, cediendo la posición a Kalle Rovanperä por apenas 0,2 segundos. Sin embargo, esa mínima diferencia en la clasificación no socavó su posición táctica: Ogier alcanzó el viernes una ventaja provisional de un punto en el campeonato, con diez puntos disponibles en la etapa final del sábado.
Kalle Rovanperä, el finlandés de Toyota, enfrentó el viernes como una batalla de supervivencia matemática. Entrado con una desventaja de veinticuatro puntos sobre Evans, el hombre que ganó el título en 2022 registró dos pinchazos: uno en la cuarta especial y otro en la séptima etapa. A pesar de estos obstáculos, Rovanperä terminó el día en quinto lugar, superando a Ogier en la clasificación parcial. Sus opciones matemáticas de título permanecen teóricamente vivas, pero el margen de maniobra se redujo a lo infinitesimal durante esos 141,72 kilómetros desérticos.
Tras la resolución de penalizaciones, Martins Sesks accedió al liderato del rally con una ventaja de 3,4 segundos sobre Thierry Neuville, el campeón mundial vigente del equipo Hyundai, quien finalizó el viernes en segunda posición general. El belga sufrió problemas puntuales durante la jornada, incluyendo un pinchazo lento que requirió manejo cauteloso, pero su consistencia le mantuvo firme en la pelea.
Takamoto Katsuta, el piloto japonés de Toyota, ocupaba el tercer puesto a 41,5 segundos del líder. Katsuta priorizó la protección de neumáticos durante una jornada donde los daños a los laterales amenazaban constantemente el completar los tramos. Fourmaux, a pesar de la penalización que lo redujo del primero al cuarto lugar, se mantenía apenas a 57,6 segundos del líder, en una posición donde la jornada final podría presentarle oportunidades si los líderes cometían errores críticos.
La presencia de Grégoire Munster en el décimo puesto y Oliver Solberg en undécima posición reafirmó cómo el terreno saudí ha redistribuido el orden jerárquico del WRC en 2025. M-Sport Ford, el equipo donde compite Sesks, cerró una temporada extremadamente difícil con una posibilidad inesperada de victoria en la ronda final, después de acumular apenas dos quintos puestos en toda la campaña.
El sábado 29 de noviembre restaba apenas 65,86 kilómetros de competición divididos en tres tramos: Thabhan 1 de 16,39 kilómetros, Asfan de 32,88 kilómetros (el más largo y considerado crucial), y Thabhan 2 de 16,39 kilómetros con formato Power Stage que distribuiría seis puntos adicionales. La matemática del campeonato presentaba tres posibles coronaciones: Ogier necesitaba recortar tres puntos a Evans para su noveno título; Evans debía defender su primer coronamiento mundial; Rovanperä apenas disponía de rutas matemáticas cada vez más estrechas.
El viernes 28 de noviembre en Arabia Saudí escrituró capítulos definitivos en la narrativa del campeonato 2025, pero el desenlace permanecía colgando de la decisión de cómo respondería el desierto durante la jornada conclusiva. 🚗 🔧
#RallyArabiaSaudí #WRC2025 #MartisSesks #MundialDeRallyes #DesiertoDeJeddah #ÚltimaJornada #CampeonatoMundial #Ford #Toyota #Hyundai #RGInternetPress #RobertGianola