El Rally Dakar 2026 inauguró su 48ª edición con una jornada que quedará grabada en los anales del motociclismo y automovilismo de aventura. Edgar Canet, piloto catalán de La Garriga, conquistó el prólogo de 22 kilómetros cronometrados en Yanbu con un tiempo de 11:31.9, superando por apenas tres segundos al campeón defensor Daniel Sanders. La hazaña adquiere dimensión histórica: con 20 años, 9 meses y 18 días, Canet se convirtió en el ganador más joven de una etapa en motos en la historia del Dakar.
La victoria llega en el debut del catalán en la categoría RallyGP tras haber dominado Rally2 en 2025. Su actuación no solo destaca por el margen exiguo frente a Sanders -campeón mundial FIM de Rally-Raid 2025 con cuatro victorias consecutivas en el W2RC- sino por la lectura impecable del roadbook en un trazado técnicamente exigente. «Me he podido anticipar a los peligros leyendo el road book al 100%, lo que significa que tengo buena seguridad encima de la moto. No podía haberlo hecho mejor», declaró Canet tras cruzar la meta.
El podio del prólogo quedó completado por Ricky Brabec, bicampeón del Dakar (2020, 2024) con Monster Energy Honda, quien cedió cinco segundos. La posición de Sanders en segundo lugar -tras haber ganado los prólogos de 2022 y 2025- confirma que el australiano no regalará centímetros en la defensa de su corona. El salteño Luciano Benavides (KTM) finalizó cuarto a 11 segundos, mientras que Tosha Schareina, subcampeón en 2025, adoptó una estrategia conservadora que lo dejó séptimo a 23 segundos del líder.
La etapa prólogo cobra importancia estratégica en motos porque, a diferencia de coches y camiones, sus tiempos suman para la clasificación general. Los diez primeros obtienen además el privilegio de elegir su posición de salida para la Etapa 1, evitando abrir pista en terreno virgen o salir demasiado retrasados.
La categoría Ultimate desplegó el poderío técnico de Ford M-Sport con un doblete que reafirma las aspiraciones del óvalo azul. Mattias Ekström, al volante del Ford Raptor impulsado por motor V8, marcó el mejor tiempo en 10:48.7, repitiendo su dominio de los prólogos de 2023 y 2024 -entonces con Audi. El sueco superó por ocho segundos a su compañero Mitch Guthrie Jr., consolidando la supremacía de los prototipos estadounidenses en la especial de 22 kilómetros que serpentea entre cañones y pistas pedregosas a orillas del Mar Rojo.
La tercera pposición correspondió al belga Guillaume de Mevius (Mini X-Raid), empatado en tiempo con Guthrie y con el qatarí Nasser Al-Attiyah (Dacia Sandrider), quien marcó su carta de presentación tras finalizar cuarto en 2025. El pentacampeón del Dakar -ausente del podio desde 2023- navega esta edición con el experimentado Mathieu Baumel, quien regresó a la competencia activa tras perder su pierna derecha en un accidente en enero de 2025.
Toyota colocó tres unidades en el top 10, lideradas por Seth Quintero en quinto lugar (+14 segundos) y el campeón defensor Yazeed Al-Rajhi en sexto con idéntico registro. El saudí, quien se fracturó dos vértebras en la Baja de Jordania y regresó con actuaciones irregulares (22° en Portugal, abandono en Marruecos), enfrenta su defensa del título con incertidumbre física pero respaldado por el Toyota GR Hilux de Overdrive Racing.
Carlos Sainz finalizó octavo a 15 segundos de Ekström, cumpliendo con el plan del equipo Ford de asegurar una posición competitiva sin asumir riesgos innecesarios. El madrileño, a sus 63 años y en su 18ª participación en el Dakar, busca su quinto Touareg con cinco marcas diferentes tras haber conquistado el título en 2010 (Volkswagen), 2018 (Peugeot), 2020 (Mini) y 2024 (Audi). Su edad biológica de 45 años -resultado de una preparación física con su entrenador Iván Rodríguez y la nutricionista Gemma Bes- le permite mantener el rendimiento en jornadas que exigen soportar entre 135 y 160 pulsaciones por minuto durante cuatro a cinco horas diarias.
Nani Roma (Ford) se ubicó undécimo, mientras que Cristina Gutiérrez (Dacia) sorprendió al colocarse decimotercera, superando a figuras como Sébastien Loeb (octavo en tiempo, +34 segundos) y Lucas Moraes. «En el prólogo hay más que perder que ganar. Nuestro objetivo es hacer buenas etapas, ir de menos a más», explicó la española, quien adoptó una estrategia de gestión en esta fase inicial.
El subcampeón de 2025, Henk Lategan (Toyota Gazoo Racing), sufrió un pinchazo a los dos kilómetros que lo relegó a 1:38 del líder, evidenciando la trampa que representa el terreno pedregoso de Yanbu. La organización instalará pit stops voluntarios en las etapas 1, 2 y 11 para cambios de neumáticos, reconociendo el riesgo que suponen las piedras en un recorrido donde las lluvias recientes eliminaron las pistas marcadas y complicaron la navegación.
Los tiempos del prólogo en coches no suman para la clasificación general, pero definen el orden de salida de la Etapa 1. Los diez más rápidos pueden elegir desde qué posición parten el domingo, equilibrando el dilema entre abrir pista (desgaste en navegación) o salir muy atrás (rodar en el polvo de los rivales).
La categoría Challenger -intermedia entre Ultimate y SSV por reglamento técnico y costos- presentó a Paul Spierings y Marcelo van del Stelt (NED) como ganadores del prólogo. La dupla neerlandesa aventajó por seis segundos a Puck Klaassen, navegada por el argentino Augusto Sanz, quien finalizó segundo.
Los campeones defensores Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini, vigentes monarcas del Dakar 2025 y del Campeonato Mundial W2RC en Challenger, adoptaron un enfoque conservador que los dejó cuartos a 15 segundos del líder. «Perdimos un poco de tiempo al tener que pasar dos autos en solo los 22 kilómetros», explicó Cavigliasso en redes sociales, aludiendo a las complicaciones del tráfico en una especial que obligó a los competidores a sortear rivales más lentos.
David Zille y Sebastián Cesana (ARG) completaron el top 5 con tiempo idéntico al de Cavigliasso, quedando clasificados por detrás debido a que los cordobeses registraron primero esa marca. Kevin Benavides, bicampeón del Dakar en motos (2021, 2023) quien debuta en cuatro ruedas tras alejarse de las dos ruedas por un 2025 marcado por accidentes, finalizó séptimo navegado por Lisandro Sisterna.
La batalla en Challenger promete intensidad: Pau Navarro y Jan Rosa, subcampeones mundiales W2RC 2025 que debutan juntos en el Dakar con el Taurus T3 Max, buscan destronar a Cavigliasso en una categoría donde los vehículos pesan cerca de 1.000 kg y están limitados a 135 km/h. «Es imprevisible. Pasan muchas cosas y lo importante es estar ahí delante. Hacer buenos resultados etapa por etapa», advirtió Rosa antes del arranque.
Brock Heger y Max Eddy (Polaris) revalidaron su supremacía en la categoría Side by Side al imponerse con 12:47.0, replicando el triunfo del prólogo de 2025. El estadounidense, campeón defensor de SSV, superó por cuatro segundos a su compañero de equipo en Loeb Fraymedia Motorsport – RZR Factory Racing, el portugués Gonçalo Guerreiro, y por seis segundos a Kyle Chaney (BRP Can-Am).
El argentino Jeremías González Ferioli, junto a Gonzalo Rinaldi, se colocó quinto a 20 segundos del líder, destacando como el mejor representante sudamericano en esta divisional. Francisco «Chaleco» López, el experimentado piloto chileno, finalizó sexto a 21 segundos con su Can-Am Factory Team Latam, mientras que el bicampeón de cuatriciclos Manuel Andújar (ARG), ahora en SSV, cerró decimotercero.
La categoría SSV -caracterizada por sus vehículos ligeros con suspensiones de gran recorrido- enfrenta una lucha abierta donde Heger deberá contener los embates de López y Alexandre Pinto, quienes fueron sus principales rivales en 2025.
Mitchel van den Brink, al volante del Iveco Powerstar de MM Technology desarrollado por Eurol Rallysport, dominó el prólogo de camiones con 13:05.4 junto a Bart van Heun y Jarno van de Pol. El neerlandés de 23 años -hijo del experimentado Martin van den Brink- marcó un tiempo que resultó inalcanzable para Vaidotas Žala (Iveco), quien finalizó segundo.
El resultado adquiere relevancia estratégica porque el campeón defensor Martin Macík, bicampeón consecutivo (2024-2025) que busca su tercer título para igualar la racha de Eduard Nikolaev (2017-2019), quedó relegado a la sexta posición con 35 segundos de desventaja. El checo de 36 años, empresario y piloto del MM Technology, enfrenta en Van den Brink a su principal rival: el joven que ha escalado progresivamente al podio en las últimas tres ediciones (4°, 3°, 2°) y que ahora dispone del mismo material técnico que el campeón.
Ales Loprais, sobrino del seis veces ganador Karel Loprais y tercero en 2025, también compite con Iveco Powerstar, configurando una batalla interna en la marca italiana que ha dominado las últimas tres ediciones tras la exclusión de Kamaz por la guerra en Ucrania. Gert Huzink igualó el tiempo de Van den Brink a los diez kilómetros pero no pudo sostener el ritmo hasta la meta, confirmando la velocidad sostenida del líder en el tramo final.
La Etapa 1 (domingo 4 de enero) desplegará un bucle de 518 km totales con 305 km cronometrados alrededor de Yanbu. El perfil incluye dos secciones diferenciadas: terreno rocoso en la primera mitad y secciones de arena con dunas pequeñas en la segunda, con navegación compleja desde el inicio. El pit stop voluntario a mitad de especial obligará a los equipos a decidir entre perder tiempo cambiando neumáticos o arriesgar con las gomas originales hasta el final.
El prólogo de Yanbu confirmó que la victoria en 2026 exigirá un balance preciso entre velocidad pura y administración inteligente de recursos. Ford demostró superioridad aerodinámica y potencia bruta con su V8, pero Toyota mantiene la fiabilidad probada en condiciones extremas. Dacia Sandrider -marca del Grupo Renault que debutó en 2025 con cuarto puesto de Al-Attiyah- presentó credenciales sólidas al igualar a Mini en los primeros 22 kilómetros, sugiriendo que el desarrollo técnico avanzó significativamente en su segundo año de proyecto.
En motos, el doblete KTM 1-2 con Canet y Sanders reafirma el dominio de la marca austriaca, que acumula 20 victorias en el Dakar. Honda, con Schareina conservador en séptimo y Brabec en tercero, mantendrá presión desde la segunda línea. La estrategia del valenciano -quien finalizó segundo en 2025 pese a estar tocado físicamente desde la quinta etapa- sugiere una aproximación de largo plazo que privilegia evitar errores tempranos sobre buscar segundos marginales.
La configuración del terreno en las primeras etapas -con predominio de piedras y navegación compleja- favorece a pilotos experimentados con lectura superior del roadbook. Sainz, Ekström, Al-Attiyah y Loeb acumulan décadas de experiencia que resultarán vitales cuando los equipos enfrenten las etapas maratón sin posibilidad de reparaciones externas. En camiones, la juventud de Van den Brink (23 años) choca con la experiencia de Macík, configurando un duelo generacional donde la velocidad pura competirá contra la gestión estratégica de un bicampeón que sabe dosificar esfuerzos en dos semanas de desgaste extremo.
El Dakar 2026 desplegó sus primeras 22 kilómetros con un mensaje cristalino: la carrera más dura del mundo exigirá perfección técnica, lectura impecable de navegación y gestión milimétrica de neumáticos en un terreno que no perdona errores. Canet hizo historia, Ford marcó territorio, pero los 4.840 kilómetros restantes determinarán si juventud y potencia pueden superar experiencia y estrategia en el desierto saudí. 🚗🔧
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Crédito: A.S.O.