Deportes motorizados y nuevos modelos
Jorge Martín salió de la pole del Sprint Tissot del Gran Premio de Austria con todo a favor y la carrera se le desarmó en la primera vuelta. La primera fila estaba comprimida en 0,071 s, con Marc Márquez a 0,015 s de la pole y Pedro Acosta tercero, y el campeonato llegaba empatado a puntos entre los dos primeros.
Martín tomó el liderato en la primera curva, pero abrió la trayectoria a la salida del Turn 1 y le dejó la puerta abierta a Márquez, que se tiró por dentro en la chicane del Turn 2. El de Aprilia frenó fuerte para sostener la línea; en el cambio de dirección casi se cayó y perdió el ritmo. Cayó hasta el octavo lugar. Arrastraba, además, un aviso por límites de pista.
El propio Márquez tampoco sacó rédito. Su ataque en la 2A lo dejó lento en la 2B, y en el Turn 3 frenó tarde. Acosta, que había caído a la cuarta ubicación en la primera curva, se coló y se quedó con la punta.
El contexto técnico sirve para entender parte del desorden. Todos montaron el neumático delantero medio. Atrás, casi todo el pelotón fue al blando, con tres excepciones: Francesco Bagnaia (séptimo en la parrilla), Luca Marini (15.º) y Alex Rins (20.º) apostaron por el medio. No es un detalle menor, porque este fin de semana se corre con la carcasa trasera más rígida que Michelin llevó a Buriram, la misma con la que Ducati sufrió en el arranque de la temporada.
Márquez lo admitió sin vueltas: en Tailandia sufrieron, en Austria vuelven a sufrir, y con ese cambio de carcasa la moto cambia de carácter. Álex Márquez, quinto a 4,447 s, habló de un fin de semana de puro sufrimiento; fue su peor resultado desde la caída en Alemania. Bagnaia, en cambio, eligió el medio para preparar la carrera larga de mañana y no para lucirse hoy. Terminó sexto, un puesto por delante de donde salió, con algo más de agarre atrás tras los cambios de puesta a punto de la noche.
Acosta no perdonó. Con la KTM abrió hueco vuelta a vuelta y llegó a sacar 2,8 s de ventaja cuando faltaban siete giros. Encajaba con lo visto el viernes, cuando dominó las dos prácticas, y con lo que había dicho Álex Márquez: medio segundo de ventaja en ritmo de carrera sobre el resto. Mientras tanto, por detrás, el orden se movía.
Martín hizo lo más difícil en este trazado: adelantar sin regalar la salida. Superó a su compañero Marco Bezzecchi para ser tercero al comenzar la vuelta 7 y, en la siguiente, le entró con dureza a Márquez en el Turn 1. Él mismo lo explicó: a Márquez hay que pasarlo frenando la moto un poco más de lo normal, para asegurar la salida, porque si no contraataca de inmediato.
Márquez no se complicó. En la vuelta previa había visto a Bezzecchi a 0,4 s y a Martín a 0,1 s, y con siete giros por delante entendió que defender a fondo no tenía sentido. Se fue al verde en el Turn 1 y siguió. Su objetivo era limitar el daño, y lo consiguió: cedió el liderato del Mundial por tres puntos, nada más.
Y entonces llegó la vuelta 12. Acosta llevaba unos 2,5 s de ventaja y parecía inalcanzable. En el Turn 2, la KTM perdió el tren delantero. Él mismo lo contó después sin filtros: miraba el tablero para comprobar cuántas vueltas faltaban y cómo estaba de combustible, había aflojado un poco para no arriesgar, perdió la referencia de frenada y entró demasiado rápido para cortar la chicane. Volvió a la pista, pero entró a boxes en la última vuelta y abandonó.
Lo llamativo del error de Acosta es su naturaleza. No hubo exceso de agresividad ni un rival encima; hubo un instante de distracción justo cuando había bajado el ritmo. Mañana volverá a salir tercero y asegura que el enfoque no cambia. Recordó que en Austria la carrera larga cambia mucho respecto al Sprint y que el desgaste de neumáticos y el consumo de combustible pesarán.
Martín cruzó la meta tras 20 min 57,387 s, una media de 174,3 km/h sobre los 60,872 km de la distancia, con Márquez a 1,026 s y Bezzecchi a 1,675 s. Ai Ogura fue cuarto con la otra Aprilia (Trackhouse) a 3,495 s. Después llegaron Álex Márquez y Bagnaia. Cerraron los puntos Johann Zarco, séptimo con la Honda de LCR tras salir décimo, Fermín Aldeguer y Brad Binder. Franco Morbidelli también se cayó, y Diogo Moreira y Raúl Fernández recibieron doble long lap por adelantarse en la salida.
Aprilia puso dos motos en el podio en un circuito que Ducati dominó durante años, y Martín y Bezzecchi siguen buscando la primera victoria de la marca en el Red Bull Ring. Bezzecchi quedó a 38 puntos de su compañero. Con 286 puntos contra 283 de Márquez, Martín manda el campeonato por tres y llega con el brazo mejor: cree que podrá evitar la cirugía por el arm pump, aunque decidirá mañana.
Mañana la parrilla es la misma. Habrá que ver si la carcasa trasera sigue limitando a Ducati con más vueltas y más combustible, y si Acosta convierte su ritmo del fin de semana en algo más que un susto. 🏍️🔧
FOTOS: de los EQUIPOS