Deportes motorizados y nuevos modelos
Arrancar quinto en Tokio no garantizaba nada, y menos en una pista que pasó de empapada a seca en cuestión de vueltas. Pero Nyck de Vries leyó ese cambio mejor que nadie. En la vuelta 28 activó su segundo ATTACK MODE, ese aporte extra de 50 kW con tracción total que en Fórmula E puede valer una carrera entera, y empezó a comerse posiciones una por una hasta engancharse con el líder, el vigente campeón Oliver Rowland.
El neerlandés de Mahindra Racing lo pasó en el sector intermedio de esa misma vuelta y ya no soltó la punta. Lo llamativo es que Rowland, con su propio ATTACK MODE todavía disponible, optó por no responder de inmediato, una decisión que el tiempo terminó juzgando como el punto de quiebre de toda la carrera. A eso hay que sumarle el condimento final: a dos vueltas del cierre, un toque entre Edoardo Mortara y Joel Eriksson obligó a sacar bandera roja, y todo se resolvió en una vuelta de reinicio con cero margen de error.
Acá está la parte que más debería interesarle a quien mira Fórmula E con ojo técnico: Mahindra Racing apostó fuerte por una puesta a punto pensada para una pista en proceso de secado, apostando presiones de neumático de compuesto seco pese a que la carrera había arrancado con el asfalto todavía húmedo tras un aguacero de la tarde. Era un albur. Si volvía a llover, el auto de De Vries quedaba mal parado. No llovió, y la apuesta le dio a Mahindra su segunda victoria de la temporada 2025/26, algo que el equipo indio-británico no conseguía desde la campaña 2017/18. Gestionar la energía en los primeros compases para tener reserva en el tramo decisivo fue, según reconoció el propio piloto, la clave de una gestión de carrera casi quirúrgica.
El podio de Tokio también tuvo lugar para el sacrificio ajeno. Nick Cassidy, de Citroën Racing, repitió la fórmula de Mahindra y remontó desde la 13ª posición hasta el segundo lugar, sumando así su segundo podio consecutivo tras el emotivo tercer puesto del día anterior. Pero si hay una remontada para el recuerdo esa fue la de Jake Dennis: arrancó 17º con Andretti Formula E y, a fuerza de aprovechar su último ATTACK MODE en el momento exacto, terminó subiéndose al último cajón del podio. Ese resultado no es un dato menor: lo convierte en el nuevo líder del Campeonato Mundial de Pilotos justo antes de viajar a Londres, la ciudad donde Dennis conquistó su primer título en la Temporada 9.
Del otro lado del mostrador quedaron los aspirantes que más tenían para perder. Pascal Wehrlein, de Porsche, se quedó sin puntuar por segunda carrera consecutiva en Tokio y cayó al tercer lugar del campeonato. Mitch Evans, de Jaguar TCS Racing, tampoco pudo completar la carrera pese a haber liderado en tramos de la prueba, y se marcha de Japón segundo en la tabla, a apenas dos puntos de Dennis. Con esos dos traspiés, la definición del título de pilotos quedó apretadísima: solo cinco puntos separan hoy a los tres primeros. En paralelo, el resultado de Dennis le aseguró matemáticamente a Porsche el Campeonato Mundial de Constructores 2025/26, aunque en la pelea por equipos Jaguar todavía manda por delante de Porsche.
Todo lo que quedó pendiente en Tokio se resuelve ahora en Londres. Las rondas 16 y 17 del E-Prix, programadas para el 15 y 16 de agosto, no solo van a coronar al campeón 2025/26: también van a bajar el telón de la era GEN3 de la Fórmula E, con un título de pilotos que llega al doble header inglés con Dennis, Evans y Wehrlein separados por apenas un puñado de puntos y con Jaguar tratando de resistir el embate de Porsche en la tabla de constructores. Pocas veces un cierre de temporada llegó con tantas variables abiertas a la vez. 🏎️🔧
© 2026 RG Internet Press · rginternetpress.com · Todos los derechos reservados · Asociación de Periodistas Uruguayos del Motor (APUM)