El circuito de Sakhir fue testigo este miércoles 19 de febrero de una jornada cargada de sorpresas técnicas y revelaciones estratégicas. Kimi Antonelli marcó el mejor tiempo del segundo día de la segunda tanda de pruebas pretemporales de 2026, liderando una clasificación que confirma la concentración de poder en los cuatro equipos que dominaron la temporada anterior, aunque con matices inquietantes para algunos y prometedores para otros.
El joven italiano Kimi Antonelli firmó un 1:32.803 que le colocó en lo más alto de la tabla, adelantando por apenas 58 milésimas a Oscar Piastri, quien demostró que McLaren continúa refinando su estrategia tras conquistar ambos campeonatos mundiales en 2025. La diferencia mínima entre ambos evidencia el ajustado nivel competitivo de la nueva era reglamentaria.
Max Verstappen, con 139 vueltas completadas —la mayor cantidad de la jornada— se situó tercero a tres décimas del tiempo de Antonelli. El tetracampeón mundial priorizó kilometraje sobre tiempos rápidos, ejecutando simulaciones extensas de carrera que evidencian el enfoque de Red Bull en recolectar datos masivos sobre el comportamiento del RB22 con la novedosa unidad de potencia Red Bull Powertrains. Esta estrategia de acumulación de información marca un claro contraste con rivales que buscan validar mejoras puntuales.
Lando Norris, quien lideró la sesión matutina con 1:33.453, mantuvo a McLaren entre los cinco primeros, mientras Lewis Hamilton ocupó la cuarta posición tras una jornada complicada que incluyó solo cinco vueltas en la sesión inicial debido a inconvenientes técnicos menores que retrasaron su programa.
La Scuderia Ferrari generó conmoción en el paddock al presentar un sistema aerodinámico sin precedentes: un ala trasera con elemento móvil que rota 180 grados, invirtiendo completamente su configuración entre zonas de frenada y aceleración. Lewis Hamilton fue el piloto designado para probar esta innovación radical durante la sesión matutina.
El mecanismo opera mediante un sistema electromecánico que posiciona la superficie convexa hacia arriba durante las rectas -limitando la configuración de un ala de aeronave- para minimizar la resistencia aerodinámica, mientras retorna a su configuración tradicional de alta carga en zonas de frenada. A diferencia de los sistemas convencionales que simplemente ajustan el ángulo de ataque, la propuesta de Ferrari transforma completamente la geometría del perfil aerodinámico.
El equipo calificó este componente como “elemento de prueba” y lo retiró durante la sesión vespertina para completar simulaciones de carrera con configuración estándar, dejando en suspenso su implementación para el Gran Premio de Australia. Las salidas de Ferrari captaron múltiples miradas por su ejecución impecable, sugiriendo un trabajo exhaustivo en los procedimientos de largada.
Analistas técnicos señalan que Ferrari llegó a Bahréin con un automóvil Spec-A enfocado en dominar los fundamentos antes de incorporar desarrollos evolutivos. Esta filosofía contrasta con Mercedes, que llegó con un paquete técnico más elaborado desde el inicio.
El W17 plateado completó 157 vueltas entre George Russell y Kimi Antonelli, consolidando su reputación como el monoplaza más confiable del campo. Andrew Shovlin, director de ingeniería de pista, destacó que la alta cifra de kilómetros permitió “recuperar terreno perdido tras las múltiples interrupciones de la semana pasada”.
Mercedes dedicó la jornada a evaluar componentes experimentales y perfeccionar el comportamiento del compuesto C3 de Pirelli, aprovechando las condiciones nocturnas del Circuito Internacional de Bahréin -las más representativas para simular condiciones de carrera- para otorgar a Antonelli vueltas con combustible reducido. El resultado fue el tiempo más rápido de toda la sesión de pruebas hasta el momento.
Antonelli mantuvo cautela pese al liderato: “Completamos todo lo planeado y finalizamos primeros, lo cual es positivo. Sin embargo, las diferencias en el frente son increíblemente pequeñas, reducidas a centésimas de segundo”. Esta prudencia refleja la conciencia de Mercedes sobre la incertidumbre del orden jerárquico real antes de la competencia oficial.
El escenario opuesto lo protagonizó Aston Martin. Fernando Alonso completó apenas 68 vueltas tras un problema en la unidad de potencia Honda que obligó a detener el AMR26 por precaución durante la sesión vespertina. El español no regresó a pista, finalizando su preparación pretemporada con un sabor amargo y una montaña de interrogantes por resolver.
“Era crucial acumular kilómetros, pero no fue suficiente. No pudimos completar nuestro programa debido a un problema relacionado con la unidad de potencia que provocó un final anticipado”, declaró Alonso. “Hay numerosos aspectos por corregir, pero confío en que todos en pista y en la fábrica trabajan al cien por ciento para encontrar soluciones”.
La escudería británica enfrenta un déficit significativo de información comparado con rivales directos, situación crítica considerando que el Gran Premio de Australia se celebrará en apenas dos semanas. Los ingenieros de Aston Martin deberán trabajar contrarreloj para diagnosticar y solucionar los problemas recurrentes de confiabilidad que han caracterizado ambas semanas de pruebas.
Franco Colapinto demostró adaptación al A526 de Alpine con 120 vueltas completadas y el sexto mejor tiempo (1:33.818), evidenciando que el equipo francés ha progresado significativamente tras su errático 2025. El argentino utilizó neumáticos C5 -los más blandos del rango Pirelli- para explorar el límite del monoplaza en condiciones óptimas.
Nico Hulkenberg situó a Audi en séptima posición con 1:33.987, mientras Esteban Ocon y Ollie Bearman completaron programas sólidos para Haas. Liam Lawson acumuló 106 vueltas con Racing Bulls, priorizando consistencia sobre tiempos explosivos.
Williams de Alex Albon y Cadillac con Sergio Pérez y Valtteri Bottas conformaron los puestos intermedios, todos enfocados en recopilar datos fundamentales sobre neumáticos y balance aerodinámico antes del cierre de testing.
Los análisis de tandas largas muestran a Oscar Piastri y Max Verstappen como los pilotos más consistentes en ritmo de carrera. El australiano completó una simulación competitiva que superó ligeramente al neerlandés, sugiriendo que McLaren ha optimizado el manejo del monoplaza en stints prolongados.
La fiabilidad emerge como factor diferenciador crucial. Mientras Mercedes y McLaren acumulan kilómetros sin contratiempos significativos, Aston Martin, Ferrari -que sufrió paradas técnicas menores- y Red Bull -con interrupciones puntuales- enfrentan desafíos de confiabilidad que podrían comprometer su preparación.
La gestión térmica aparece como otro aspecto crítico. Aston Martin incorporó aberturas adicionales de refrigeración en el AMR26 para gestionar las temperaturas extremas de la unidad Honda, modificación que sugiere problemas térmicos estructurales en el diseño original.
Con una única jornada restante de pruebas, los equipos afrontan decisiones cruciales: priorizar validación de piezas experimentales o acumular experiencia con configuraciones de carrera. Mercedes y McLaren parecen mejor posicionados gracias a su fiabilidad superior y mayor acumulación de datos.
Ferrari generó expectativa con su ala rotatoria, pero la incertidumbre sobre su implementación en Australia mantiene en suspenso su verdadero potencial. Red Bull, aunque aparentemente rezagada en tiempos puros, ha acumulado información masiva que podría traducirse en evolución acelerada durante las primeras carreras.
Aston Martin enfrenta el escenario más complicado, comprometiendo su preparación por problemas de confiabilidad que exponen fragilidades en su asociación técnica con Honda. La escudería necesita un día final impecable para recuperar confianza antes de abordar el desafío australiano.
El viernes 20 de febrero cerrará las pruebas pretemporales con un último cartucho para que las once escuderías validen sus monoplazas antes del inicio oficial de la temporada 2026 en Melbourne. Las cartas están sobre la mesa, pero el póker técnico apenas comienza. 🏎️🔧
La mesa está servida y los cuchillos afilados. Las matemáticas son claras, pero las carreras son inherentemente caóticas. Verstappen tiene la posición de privilegio, pero Norris tiene los puntos y la consistencia. La larga recta hacia la curva 6 será el primer punto de inflexión crítico. Si Max mantiene la punta tras la primera vuelta y rompe la zona de DRS, controlará el ritmo y forzará a McLaren a reaccionar, quizás dividiendo estrategias entre sus pilotos. Si los McLaren logran usar el rebufo y superarlo en la primera vuelta, el título podría decantarse hacia Woking rápidamente, obligando a Red Bull a tomar riesgos estratégicos extremos.
Pero en una temporada 2025 donde la paridad ha sido la norma absoluta, descartar variables externas sería un error de novato. La probabilidad de Safety Car en Yas Marina es moderada, la degradación térmica puede aparecer de golpe si bajan las temperaturas de la pista, y la fiabilidad de las unidades de potencia, exprimidas al máximo en la carrera 24, es una espada de Damocles. Mañana no solo se corre una carrera; se define la historia y el legado. Verstappen ha dado el primer golpe, uno de autoridad indiscutible, pero en la Fórmula 1, hasta que no cae la bandera a cuadros bajo las luces artificiales, nada está escrito.
Los motores se apagan hoy, pero las mentes de los ingenieros y pilotos trabajarán a mil revoluciones toda la noche simulando escenarios. Yas Marina nos espera para coronar al Rey de 2025.
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