La segunda jornada del Rally de Suecia 2026 marcó un punto de inflexión en la batalla invernal escandinava. Elfyn Evans transformó un modesto déficit de 2.8 segundos en una ventaja sólida de 15.4 segundos sobre su compañero de equipo Takamoto Katsuta, consolidando el dominio absoluto de Toyota Gazoo Racing en una prueba que ahora tiene al trío de GR Yaris Rally1 ocupando el podio provisional.
La jornada sabatina comenzó con un zarpazo definitivo del galés. En la PE9 Vannas 1, Evans desplegó toda su experiencia sobre la nieve compacta, superando a Katsuta por 7.2 segundos en un solo trazo. El japonés, que había dormido como líder tras la apertura del viernes, vio cómo su ventaja se evaporaba ante la velocidad implacable de su compañero británico.
“Esta mañana fue bastante buena, pero la tarde resultó más complicada”, admitió Evans tras completar los quince tramos disputados. El galés reconoció dificultades para gestionar el desgaste de los neumáticos en los segundos pasos por los tramos: “Cuidar las gomas no es mi especialidad, pero ha sido una tarde limpia”.
Para la PE13, Evans había extendido su margen hasta los 18.0 segundos. Aunque Katsuta recortó casi cinco segundos en las dos especiales finales del día, la ventaja de 15.4 segundos otorga al galés un colchón respetable de cara al desenlace dominical.
El nipón atravesó una jornada desconcertante. Tras liderar con solvencia el viernes, Katsuta perdió sensaciones con su GR Yaris Rally1 sin encontrar explicaciones técnicas claras. “No lo entiendo. Me siento cómodo con el coche, es el mismo de ayer, pero falta agarre. No sé por qué estoy perdiendo tiempo”, declaró el piloto japonés tras la bucle matutina.
La tarde no mejoró su situación. “Cambiamos la configuración del coche en la asistencia, pero ya es demasiado tarde”, lamentó Katsuta, quien persigue su primera victoria en el WRC y ve cómo se complica conseguirla en territorio escandinavo. Su ritmo errático contrasta con la consistencia exhibida 24 horas antes, cuando controlaba la carrera con mano firme.
Sami Pajari completó el triplete Toyota consolidando la tercera plaza, a 26.8 segundos de Evans. El finlandés, que había sufrido un Rally de Montecarlo desastroso, parece haber recuperado la confianza en una prueba que ya ganó previamente en categorías inferiores.
La tarde sabatina fue especialmente productiva para Pajari, quien firmó scratch en las especiales PE12 y PE14. “Tal vez algo estaba mal en mi cabeza. Intenté presionar esta tarde”, reconoció el joven piloto finlandés, cuya progresión en el Rally1 muestra señales alentadoras para Toyota.
Su ventaja sobre el cuarto clasificado, Oliver Solberg, asciende a 32 segundos, lo que le permite afrontar la etapa final con margen suficiente para asegurar un podio que restauraría su credibilidad tras el traspié monegasco.
El líder del campeonato, Oliver Solberg, escaló del sexto al cuarto puesto, recuperando terreno tras su contratiempo del viernes. El sueco, que había perdido más de un minuto por un problema técnico en la jornada inaugural, se encuentra ahora a 58.4 segundos del liderato.
“La tarde fue complicada, me costaba encontrar el ritmo”, admitió Solberg. Las condiciones se tornaron más exigentes con el paso de los competidores: “Es como una pista de hielo en algunos lugares. Los bancos de nieve no son suficientemente altos para apoyarse”.
De cara al domingo, Solberg tiene claro su objetivo: maximizar los puntos disponibles. “Mañana hay que ir a por todas”, advirtió. Con cinco puntos en juego por el superdomingo y otros cinco por la Power Stage, el piloto local necesita limitar daños frente a sus rivales directos por el título.
La jornada confirmó las penurias de Hyundai Motorsport. Esapekka Lappi cerró quinto a 1m09.5s, mejor clasificado de los i20 N Rally1, seguido por Adrien Fourmaux a 1m17.7s. El francés experimentó con ajustes agresivos de amortiguadores buscando prestaciones, sin éxito aparente.
Jari-Matti Latvala, director de Toyota, no ocultó su sorpresa: “Los Hyundai parecen tener el mismo problema que en Montecarlo. Esperaba que lo hubieran solucionado”. Lappi reconoció la magnitud del déficit: “Hemos cambiado mucho la suspensión para hoy, pero no está dando el resultado esperado. Tengo menos confianza”.
Thierry Neuville, campeón mundial 2024, languideció en séptima posición a 2m10.0s del liderato. Aunque firmó el mejor tiempo en la última especial del día, el belga admitió que el rendimiento sigue siendo insuficiente: “Eso es todo lo que tenemos en este momento, pero al menos nos divertimos un poco”.
La jornada deparó un destello positivo para M-Sport Ford. Mārtinš Sesks sorprendió en la PE10 Sarsjoliden 1, superando a Evans por 0.9 segundos para lograr su octava victoria de tramo en el WRC. Posteriormente gestionó advertencias de presión de agua en su Puma Rally1, alcanzando la asistencia nocturna sin contratiempos.
Jon Armstrong mantuvo el octavo lugar absoluto, mientras Josh McErlean superó problemas intermitentes en los focos a alta velocidad para conservar la novena plaza, liderando a los competidores del WRC2.
El domingo definirá al ganador con tres especiales restantes: dos pasadas por Vastervik, considerado el tramo más selectivo de la prueba, y la Power Stage en Umeå 2 que cerrará la competencia. Evans deberá administrar con inteligencia su ventaja, mientras Katsuta necesita arriesgar para reducir la brecha. Solberg, por su parte, jugará sus cartas pensando en el campeonato, buscando los preciados puntos adicionales que podrían resultar cruciales en la lucha por el título mundial.
Toyota se acerca a un triplete histórico en territorio escandinavo, mientras Hyundai afronta un examen de conciencia profundo tras demostrar una falta de competitividad alarmante en las dos primeras citas del campeonato 2026. 🚗🔧
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