Mar. Feb 10th, 2026

🏁 Solberg rompe el Monte 🏁

Solberg descifra un Montecarlo 2026 cruel en grip: niebla, hielo y clavos castigan errores y premian la lectura fina del asfalto.

Oliver Solberg-Elliott Edmondson (Toyota GR YARIS Rally1)
Oliver Solberg-Elliott Edmondson (Toyota GR YARIS Rally1)

🌨️ Apertura helada en los Alpes

El Rally Monte-Carlo 2026 abrió su acción cronometrada el jueves 22 con un bucle vespertino de tres especiales que marcó de inmediato la jerarquía y expuso el nivel de riesgo asumido por cada estructura en condiciones mixtas. El itinerario llevó a los Rally1 desde el arranque ceremonial en Mónaco hasta las carreteras de montaña próximas a Gap, con nieve, lluvia y niebla densa alternándose casi tramo a tramo.

La PE1 Toudon / Saint-Antonin (21,90 km) ofreció asfalto mayoritariamente húmedo, con secciones de agua acumulada y posibles placas de hielo a la sombra, un escenario que recompensó a quienes calibraron bien la temperatura de neumáticos y la ventana de ataque. En la PE2 Esclangon / Seyne-les-Alpes (23,80 km), completamente nocturna y con una capa de nieve y aguanieve sobre el asfalto, el rally cambió de manos con diferencias superiores al medio minuto entre los principales aspirantes. La PE3 Vaumeilh / Claret 1 (15,06 km) se vio condicionada por una niebla tan espesa que obligó a neutralizar el tramo tras marcar referencias parciales, dejando tiempos útiles, pero sin completar el recorrido competitivo para todos los coches.

🧊 Solberg se adueña del jueves

En ese contexto de agarre cambiante, Oliver Solberg interpretó mejor que nadie la lectura de la superficie y la gestión del margen de seguridad, hasta cerrar la primera jornada con una ventaja de 44,2 segundos sobre Elfyn Evans y 1:08,6 sobre Sébastien Ogier. El sueco-finlandés marcó el punto de inflexión en la PE2, donde fue más de medio minuto más rápido que sus rivales directos al atacar fuerte sobre una mezcla de nieve, hielo y charcos en una carretera prácticamente sin referencia visual.

Elfyn Evans-Scott Martin (Toyota GR YARIS Rally1)
Elfyn Evans-Scott Martin (Toyota GR YARIS Rally1)

El propio Solberg reconoció que el plan no consistía en liderar el rally desde la primera tarde, sino en “gestionar” un inicio de temporada con margen de aprendizaje, pero las condiciones y el ritmo le colocaron al frente con un colchón inesperado. Habló de “tramos en los que cada kilómetro cambiaba” y de un enfoque alternando riesgo y contención, lo que sugiere un trabajo de notas muy detallado y una confianza alta en el comportamiento del Toyota GR Yaris Rally1 con el paquete 2026.

Por detrás, Evans arrancó fuerte en Toudon / Saint-Antonin y capitalizó un set-up algo más conservador en términos de altura y diferenciales, más orientado a estabilidad en frenada que a agilidad en inserción, elección que funcionó en asfalto húmedo, pero resultó menos eficaz cuando la nieve y la aguanieve empezaron a saturar la tracción. Ogier, por su parte, fue el más rápido en la PE3 antes de la neutralización, confirmando que su apuesta técnica -históricamente más agresiva en Montecarlo- mantenía potencial, pese al gran tiempo perdido en la PE2 sobre una superficie que él mismo describió como “indomable” por la cantidad de ganizado.

🛞 Neumáticos: el Monte en su versión más cruel

El jueves quedó definido, una vez más, por la disciplina en la elección de neumáticos, con un abanico de combinaciones que mezcló slicks de lluvia, compuestos de invierno y opciones con clavos, obligando a compromisos extremos entre los valles secos y las cimas heladas. La publicación de las elecciones oficiales de neumáticos para los Rally1 el 22 de enero confirmó que la mayoría optó por paquetes híbridos, con distintos números de unidades con clavos en el coche y en el maletero, además de slicks blandos para gestionar posibles secciones de asfalto limpio.

El enfoque de Solberg y Toyota GAZOO Racing se centró en asegurar tracción en las zonas más altas a costa de penalizar algo de precisión en asfalto con grip medio, un planteamiento que le permitió explotar diferencias justamente cuando las condiciones se volvieron más extremas. En contraste, estructuras que apostaron por composiciones menos agresivas en clavos se vieron atrapadas en la PE2, con pilotos obligados a sobrevivir sobre una mezcla de nieve y hielo sin el mordiente necesario en fase de frenada y salida de curva.

Sébastien Ogier-Vincent Landais (Toyota GR YARIS Rally1)
Sébastien Ogier-Vincent Landais (Toyota GR YARIS Rally1)

El viernes 23, con seis especiales y 128,9 km cronometrados previstos sobre asfalto de montaña, la complejidad se incrementó: el parte meteorológico anticipaba secciones de hielo pulido y posibles zonas de hielo negro que podían no ser visibles en los reconocimientos. En estas condiciones, la estrategia de neumáticos se volvió menos binaria y más probabilística: la lectura de los meteorólogos de equipo, los vídeos de cámaras on-board y los informes de los coches de apertura condicionaron en minutos decisiones con impacto sobre más de hora y media de conducción a ritmo máximo.

🧱 Configuraciones y gestión del riesgo el 23

La etapa del viernes, con doble pasada a Laborel / Chauvac-Laux-Montaux (17,95 km), Saint-Nazaire-le-Désert / La Motte-Chalancon (28,70 km) y La-Bâtie-des-Fontes / Aspremont (17,79 km), exigió ajustes finos en altura, tarados de amortiguador y mapas de motor para optimizar la ventana de trabajo del conjunto. El kilometraje acumulado del día, cerca del 38% de la distancia competitiva total del rally, convertía cualquier error de puesta a punto en un lastre difícil de recuperar en las etapas posteriores.

Los equipos que optaron por coches algo más altos, con mayor recorrido útil de suspensión y un eje trasero más suelto, buscaron que el chasis copiara mejor las irregularidades bajo la nieve y el hielo, minimizando transferencias bruscas de carga al frenar tarde sobre parches de agarre cambiante. Quienes priorizaron un setting más bajo, típico de asfalto seco, obtuvieron mejor respuesta en los tramos de valle, pero quedaron más expuestos en las crestas, donde el hielo en sombra multiplicó la probabilidad de flat spots y salidas de carretera al bloquear ruedas.

Dentro de Toyota, la tabla de tiempos del jueves marcó el tono estratégico del viernes: con Solberg al frente, el objetivo declarado era “seguir aprendiendo” y gestionar la renta, mientras Evans y Ogier trataban de presionar sin comprometer el paquete de coche para el resto del fin de semana. Takamoto Katsuta, séptimo tras la primera jornada, admitió margen de mejora en ritmo puro, pero valoró haber sobrevivido al cóctel de lluvia, nieve y niebla, una declaración que refleja un enfoque de riesgo limitado en un evento con alta tasa de incidentes.

Adrien Fourmaux-Alexandre Coria (Hyundai i20 N Rally1)
Adrien Fourmaux-Alexandre Coria (Hyundai i20 N Rally1)

🧮 Contexto deportivo y proyección del fin de semana

El resultado acumulado del 22 y 23 de enero colocó el Rally Monte-Carlo 2026 en un escenario táctico claro: Solberg lideraba con un colchón significativo sobre sus compañeros de equipo y sobre el resto de las estructuras, con un Toyota GR Yaris Rally1 que se mostraba competitivo tanto en nieve como en asfalto húmedo. Frente a él, la respuesta de Evans y Ogier dependía de su capacidad para forzar errores en condiciones en las que el margen de agarre efectivo se movía en torno a pocos puntos de diferencia de coeficiente de fricción entre una trazada limpia y una manchada de hielo.

En términos de historia reciente, el Montecarlo vuelve a demostrar por qué sigue siendo la cita de asfalto más compleja del calendario: la combinación de 17 tramos, 339,15 km cronometrados y un perfil de altura que alterna puertos invernales con valles relativamente templados eleva el componente de gestión a un nivel muy superior al de otros rally de asfalto puro. La lectura correcta del grip, la capacidad de adaptar el pilotaje a variaciones de agarre del orden del 20-30% entre curvas contiguas y la disciplina estratégica en neumáticos definen, más que la velocidad absoluta, quién sale con opciones reales de victoria de la etapa del viernes.

Para los analistas y equipos, lo ocurrido entre el 22 y el 23 ofrece una radiografía clara: la estructura que mejor integra datos de meteorología, feedback del piloto y modelización de grip en tiempo real gana tiempo no solo en cronómetro, sino en reducción de exposición al error. La diferencia inicial generada por Solberg ilustra cómo una combinación de confianza en el coche, agresividad bien medida y lectura fina del terreno puede alterar el guion teórico incluso en un escenario tradicionalmente dominado por especialistas como Ogier. 🚗🔧

Thierry Neuville-Martijn Wydaeghe (Hyundai i20 N Rally1)
Thierry Neuville-Martijn Wydaeghe (Hyundai i20 N Rally1)

Resultado parcial hasta el viernes. Rally de Monte-Carlo

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