Deportes motorizados y nuevos modelos
El cielo gris que suele acompañar a Spa Francorchamps volvió a cumplir con su fama este domingo. Bajo esa amenaza constante de lluvia que define a este trazado de 7,004 metros, Kimi Antonelli confirmó que su temporada 2026 no fue casualidad. El piloto de Mercedes se llevó el Gran Premio de Bélgica tras resistir hasta la bandera a cuadros el acoso de Charles Leclerc, en una carrera que dejó tanto una victoria contundente como un golpe durísimo para su propio compañero de equipo.
La sexta victoria del año para el italiano llegó por apenas 1.9 segundos sobre el Ferrari, en un cierre de carrera que se jugó centímetro a centímetro por el Kemmel Straight. Pero lo de Antonelli fue apenas una parte de la historia. Detrás de él quedó un accidentado primer giro que dejó a George Russell fuera de competencia y que puede terminar de definir el campeonato antes de lo previsto.
Antonelli defendió la pole con autoridad en la salida, aunque Max Verstappen lo pasó de entrada camino a Eau Rouge. El neerlandés se metió primero en la icónica secuencia de curvas, mostrando que el RB22 seguía teniendo con qué pelear adelante pese a las dificultades que arrastra en la temporada.
Mientras Antonelli recuperaba terreno por el Kemmel Straight y volvía a asomar la nariz hacia Les Combes, el verdadero drama se cocinaba varios puestos más atrás. Russell, que había heredado la primera fila gracias a la sanción de grilla de Lando Norris, tocó con Lewis Hamilton en la curva 6 y quedó tirado en la leca. El propio Hamilton explicó por radio que el auto de Russell se cruzó delante suyo mientras él iba pegado a otro competidor, sin margen de maniobra. La dirección de carrera no tardó en anotar el incidente para revisión.
El Safety Car salió al inicio de la vuelta 2, justo cuando Esteban Ocon regresaba a boxes arrastrando su Haas por el piso y ambos Cadillac aprovechaban para entrar. Para Russell, el golpe fue doble: no solo perdió puntos en un fin de semana donde soñaba con acortar distancias, sino que vio cómo su rival directo por el título sumaba otra vez de a 25.
La carrera se reordenó tras el reinicio y Verstappen tomó el segundo lugar de Leclerc en Les Combes, ayudado por el rebufo. Ahí empezó la parte más interesante de la tarde: la pelea de neumáticos y ventanas de parada entre Ferrari y Mercedes. Con Antonelli ya instalado en punta y estirando una ventaja de dos segundos sobre Verstappen hacia la vuelta 13, Ferrari jugó su carta. Un virtual safety car por escombros en pista, que apareció y volvió a aparecer una vuelta después por marshals trabajando sobre el asfalto, le dio a Leclerc la oportunidad perfecta para hacer su parada casi gratis.
El monegasco entró y salió con el liderato en mano, mientras Antonelli caía hasta la quinta posición, aunque conservando su colchón. Fue en ese tramo intermedio donde la carrera pareció escaparse de las manos de Mercedes. Norris, que había subido posiciones tras su sanción, incluso llegó a liderar por 1.4 segundos antes de que Antonelli lo cazara en Les Combes vuelta 23. El italiano no perdió tiempo: apenas pasó al McLaren, se lanzó de inmediato contra Leclerc, que para entonces ya lo tenía tres segundos por delante.
Con diez giros por delante, Antonelli hizo lo que mejor le sale este año: administrar presión sin cometer errores. Se benefició del tráfico que le complicó a Leclerc, especialmente el paso de Valtteri Bottas, y encontró el hueco por el Kemmel Straight para retomar la punta. Lo que vino después fue defensa pura. Leclerc no soltó la caña ni un instante, corriendo con el modo overtake activo pegado al alerón trasero del Mercedes hasta el último giro.
Desde el muro, el propio equipo le avisó a Antonelli que ya arrastraba dos avisos por límites de pista, un detalle que sumó nervios a una vuelta final donde no había margen para el error. Detrás, Verstappen corrió en soledad hacia el tercer puesto, mientras Hamilton intentaba sacarle distancia a Oscar Piastri ante la amenaza de una sanción que finalmente sí llegó.
Hamilton cruzó la línea de llegada cuarto, pero la sanción de cinco segundos por el toque con Russell lo dejó en esa misma posición igual, aunque con el sabor amargo de saber que su Ferrari también quedó dañado tras el incidente. Como si fuera poco, el británico sigue bajo investigación por una largada insegura en boxes durante una de sus paradas, un capítulo que todavía no está cerrado. Piastri, quinto, fue la otra víctima de una jornada donde varios favoritos terminaron resignados a rescatar lo que pudieron.
Lo de Russell, en cambio, es harina de otro costal. Con el DNF de Spa, el británico queda prácticamente contra las cuerdas en la pelea por el título, sabiendo que su propio compañero de equipo le acaba de sacar una ventaja que ronda los 50 puntos. Mercedes ya adelantó que asumirá la responsabilidad del incidente puertas adentro, aunque en la pista el daño ya está hecho.
Isack Hadjar, sexto, y Franco Colapinto, que sumó puntos en el décimo lugar tras una estrategia agresiva de tres paradas, completaron una tarde donde Spa volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los trazados más exigentes del calendario. Entre Eau Rouge, el Kemmel Straight y un clima que nunca terminó de decidirse, la carrera tuvo de todo: caos temprano, estrategia fina bajo virtual safety car y un cierre que se definió por márgenes mínimos.
Con este resultado, Antonelli llega a Hungría, la última cita antes del receso de verano, como líder claro y con la posibilidad de ampliar todavía más una ventaja que empieza a lucir sólida. Para Ferrari, el segundo puesto de Leclerc confirma que el SF-26 sigue siendo un rival de cuidado en trazados de alta velocidad, aunque la falta de ritmo en línea recta volvió a jugarle en contra en el tramo decisivo. 🏎️🔧
FOTOS : Equipos de F1
© 2026 RG Internet Press · rginternetpress.com · Todos los derechos reservados · Asociación de Periodistas Uruguayos del Motor (APUM)