El Mercedes W17 de Antonelli navegando entre los muros de Mónaco con una precisión que dejó sin argumentos a todos sus rivales. Cinco segundos de margen a falta de 48 vueltas decían todo.

El Mercedes W17 de Antonelli navegando entre los muros de Mónaco con una precisión que dejó sin argumentos a todos sus rivales. Cinco segundos de margen a falta de 48 vueltas decían todo.